Carta natal

La carta natal: Un camino directo de autoconocimiento

“Carácter es destino”, decían los antiguos. El horóscopo es la “semilla” de un ser en particular.

El análisis de la carta natal, realizado por un astrólogo profesional, revela la existencia de las innatas tendencias y predisposiciones, y muestra que el carácter de una persona, y por ello, muestra su destino. En la medida en que el astrólogo comprende la verdadera naturaleza del individuo, puede anticipar ciertos tipos de conducta y hasta predecir qué experiencias es probable que encuentre.

La astrología, tal y como es practicada actualmente por personas competentes, por su relación con la psicología y con su separación definitiva de prácticas adivinatorias, ha dejado muy atrás a la antigua astrología.

La carta natal puede servir de guía o como un camino que indica la clase de viaje que hará una persona a través de su vida. Este camino puede tener intersecciones, puede conducir a otros caminos alternativos, a rutas principales o desvíos traicioneros, todo ello está simbólicamente representado en la carta. Sugiere, además, las lecciones que deben ser aprendidas, decisiones que deben ser tomadas, desafíos que deben ser encarados y problemas que deben ser resueltos. Sin embargo, es sólo un mapa, una partitura, y si una persona desea viajar con buen ánimo, gozando de la aventura, o, en cambio, permanecer abatida o desanimada, esto esencialmente es de su propia incumbencia o elección.

La astrología no es algo mágico ni tampoco clarividencia, sino la interpretación de un esquema vital perteneciente a un determinado individuo, que proviene de exactos cálculos astronómicos. Uno de los anhelos más apreciados del hombre ha sido la búsqueda de un orden, de una respuesta lógica a la complejidad de la vida; la certeza de que más allá del aparente caos, sufrimiento y lucha por la existencia, existe una compensación, al lograrse un cuadro vital que finalmente equilibre todo y que justifique cada esfuerzo para hacer lo que es correcto.

La astrología es una importante clave para la comprensión psicológica y espiritual del hombre, la cual puede no ser tan accesible en otros sistemas de conocimiento. Su particularidad se encuentra en el hecho de que tiene que ver con el tiempo y el espacio, e indica el camino de vida para cada persona en particular.

Muchas veces me refiero a la carta natal, como el “libro de instrucciones”, o la partitura que sólo tu puedes tocar, nadie más.

Una vez vivido y entendido nuestro territorio vital y psíquico, podemos, mediante actos conscientes, cambiar las cosas si no nos gustan, o llegar a la excelencia si así lo deseamos.

La carta natal es sagrada, y como tal debe tratarse por el astrólogo. Con tacto, respeto y delicadeza, pero con la suficiente valentía y lucidez para tocar los puntos que duelan, y así poder encaminar a cada persona a su propio proceso sanador, y más tarde, trascendente.

Sería un honor y un placer interpretar tu carta natal. Te ofrezco mi experiencia y conocimiento, tras miles de consultas.

Te explico cómo funciona una consulta

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Suele durar unas dos horas y media, y la grabaré en un audio, porque es importante que vuelvas a escucharla al cabo de un tempo para poner las cosas en orden, dado el volumen de información que obtendrás. ¡La gente suele acabar sobrepasada por los datos y emociones que surgen en la consulta!

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Te daré mi interpretación y una síntesis de conjunto, que los programas de astrología no pueden dar, porque además calcularé a mano unas variables, llamadas coeficientes, que te darán mucha información sobre las energías que te rigen.

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Por otra parte, te haré una carta-informe en PDF, que suele tener una extensión de entre 20 y 25 folios, con la interpretación de cada posición, según mis apuntes y experiencia.

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El coste del conjunto es de 150 Euros, y saldrás de la consulta pensando que ha sido una gran inversión.

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Para realizar la carta, necesitaremos tu hora exacta de nacimiento; si no estás segur@, no te preocupes; solicitamos la partida de nacimiento al Registro Civil y salimos de dudas.

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Ojo con la memoria de los padres, que muchas veces falla (te lo digo por experiencia).